¿Cómo sé si necesito una intervención?
La mayoría de las personas, en algún momento de su vida, se encuentran con baches en el camino que les sacuden hasta los huesos. No son necesariamente traumas físicos, sino golpes emocionales. La intervención precoz es tu esperanza de poner remedio a tus problemas antes de que desemboquen en consecuencias más graves. Los traumas emocionales y mentales no tratados pueden llegar a requerir tratamiento médico.
Hablar con un médico es el primer paso que puedes dar para controlar tu salud mental y emocional. Algunos signos precoces que indican que puedes beneficiarte de un tratamiento son
- No te sientes tú mismo. No sabes muy bien por qué, pero no te sientes bien, y esa sensación persiste durante días o semanas. Hablar con un terapeuta descubre creencias profundamente arraigadas y pensamientos negativos que pueden estar frenándote.
- No haces las cosas que te gustan. Si solías hacer ciertas cosas con regularidad, pero has dejado de hacerlas, deberías consultar a un médico.
- Tu apetito ha cambiado. Si comes como un loco, incluso cuando no tienes hambre, o dices que nunca tienes hambre, definitivamente algo va mal.
- Tus patrones de sueño son diferentes. Si ves que te cuesta mucho levantarte de la cama, que te caes en ella en cuanto llegas a casa o que tienes insomnio, deberías hablar con un profesional al respecto.
- Te duele el cuerpo. Mucha gente no se da cuenta de hasta qué punto la depresión o la ansiedad pueden manifestarse en el cuerpo. El aumento de los dolores de cabeza, el dolor de mandíbula por apretar los dientes, el aumento drástico del reflujo ácido… pueden ser indicadores físicos que un especialista formado suele reconocer como síntomas de problemas de salud mental.
- Te estás aislando. Si notas que eliges activamente pasar gran parte de tus horas de vigilia solo, habla con un profesional de la salud mental sobre los cambios en tu vida social.
- Has empezado a pensar en hacerte daño o en hacer daño a los demás. Se trata de un hecho grave, y debes buscar ayuda inmediatamente.
¿Cómo podemos ayudar a tu familia?
El equipo de especialistas del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Medex presta servicios a toda tu familia. Los servicios incluyen:
- Hay un psicólogo pediátrico disponible para trabajar con tus hijos adolescentes y mayores.
- Los expertos en geriatría ayudan a los ancianos que experimentan signos de demencia.
- Un trabajador social se ocupa de multitud de problemas y dinámicas familiares. Puede resolver problemas en curso.
- Es posible que te remitan a un psiquiatra de plantilla para posibles soluciones médicas. Los psiquiatras te evalúan antes de sugerir que puede haber medicamentos para aliviar tus síntomas. La terapia de conversación siempre es lo primero.
- Un neurólogo puede tener que hacer pruebas para ver si hay algo físico en el cerebro o en el sistema nervioso relacionado con lo que estás experimentando. Un neurólogo evalúa tu cerebro y tu sistema nervioso .
Aunque estamos entrenados para hacer pruebas de trastornos como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o el autismo, a veces su mayor habilidad reside en la terapia de conversación. Sólo hablarán contigo durante las primeras sesiones. Eso les ayuda a averiguar qué te ocurre exactamente. Puede ser que tú o tu familiar estéis experimentando un problema temporal de salud mental que se resuelva fácilmente con terapia.
¿Qué enfermedades tratamos?
Nuestros médicos comprenden la relación entre tu comportamiento, tus elecciones y tus pensamientos. Más profundamente, estudian por qué tomas determinadas decisiones y cómo pueden influir otras personas en tu comportamiento. En el Centro de Diagnóstico y Tratamiento Medex, encontrarás servicios compasivos y expertos para tratar una amplia gama de afecciones, entre ellas:
- Ansiedad
- Depresión
- Enfermedad del trastorno bipolar
- Personalidad límite
- Demencia
- Abuso de sustancias
- Insomnio
- Trastorno de pánico
No es una lista completa, pero incluye los problemas de salud mental más comunes a los que tú o tu familia podríais enfrentaros. La ayuda puede venir en forma de trabajador social, especialista en medicina integrativa o psicoterapeuta.